Recursos de rehabilitación del daño cerebral

Tras el alta, y aún dentro del ámbito sanitario, debería de iniciarse un proceso rehabilitador de la persona con daño cerebral. Según sus características y necesidades, accederá a un tipo de recurso diferente e incluso es posible que realice un recorrido entre varios de estos recursos. A continuación se definen las características de los recursos de rehabilitación al daño cerebral en el ámbito sanitario. De acuerdo con el modelo de atención al daño cerebral ,estos recursos corresponderían a la fase subaguda de evolución de la lesión cerebral, momento en el que el trabajo de rehabilitación debería de ser más intenso:

Puedes encontrar una relación de estos tres tipos de unidades en nuestro inventario de recursos de atención al daño cerebral. 

Unidad de rehabilitación hospitalaria

En un hospital de rehabilitación la principal labor sanitaria es la rehabilitación integral de las diferentes capacidades afectadas por una lesión cerebral, con el objetivo final de que el paciente recupere autonomía y reduzca su dependencia. Al salvar la vida tras una lesión cerebral y estabilizarla con el trabajo realizado por los profesionales de cuidados intensivos y de planta, debería de comenzar lo antes posible la rehabilitación en este entorno.

A pesar de que la rehabilitación de daño cerebral en régimen hospitalario es un derecho recogido en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, en realidad resulta ser una de las mayores carencias de nuestra sanidad. En España hay 24 Hospitales que cuentan con unidad de neurorehabilitación. De estas unidades, 17 tienen plazas públicas o concertadas, para un total de 624 plazas. Muchas personas de las 104.071 que cada año tienen una lesión que les provoca daño cerebral podrían beneficiarse de una rehabilitación adecuada a sus necesidades, pero, ante esta escasez de recursos, son enviadas prematuramente a sus domicilios. La estancia en un hospital de rehabilitación permitiría realizar una transición más suave hacia el domicilio, con un paciente que, en general, volvería a su casa más capaz.

¿Cómo debe ser una unidad de rehabilitación hospitalaria?

  • Es una unidad diferenciada de otras unidades del hospital que cuenta con al menos 10 camas.
  • Cada año recibe 20 nuevos pacientes. Al menos el 80% estos casos tienen un diagnóstico característico de Daño Cerebral Adquirido (ictus, TCE, tumor cerebral, encefalitis…), la cual ocurrió hace menos de 12 meses.
  • Al menos un médico dedica como mínimo el 80% de su jornada a esta unidad. El médico debe contar con experiencia demostrable de al menos un año con pacientes con daño cerebral y será el coordinador de los especialistas que se requieran.
  • El hospital cuenta con médico de guardia 24 horas.
  • El equipo terapéutico ha de incluir, al menos, un profesional de las siguientes disciplinas: fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y neuropsicología. Los profesionales han de tener una dedicación mínima a la unidad del 50% de su jornada laboral.
  • La planificación del equipo incluye un plan individualizado de rehabilitación para persona con DCA y, al menos, una reunión semanal con presencia del equipo.
  • Se realizarán informes de evaluación inicial, de seguimiento y de alta que incluirán información de las disciplinas rehabilitadoras que participan en la atención a la persona con daño cerebral.
  • Dispondrá de una metodología de medición de resultados de la rehabilitación que utilizará una escala internacionalmente reconocida que recoja información sobre la funcionalidad (tipo FIM/FAM).
  • La unidad ha de contar con un programa de atención a familias que incluya la información sobre la rehabilitación y evolución de la persona con daño cerebral.

Consulta las unidades de rehabilitación hospitalaria existentes en nuestro inventario de recursos.

Unidad de rehabilitación ambulatoria

La estancia en un hospital de rehabilitación debe realizarse solo si es necesario. Si no, lo indicado es la rehabilitación ambulatoria que se produce cuando la persona con DCA ya está en su domicilio. Cuando se da este tipo de rehabilitación, en la que el paciente acude cada día al hospital a realizar el tratamiento, es prioritario mantener el contacto con los médicos del hospital para que, tras tratamientos y revisiones, den el alta definitiva.

Las plazas en unidades ambulatorias de rehabilitación también son escasas. Existen 19 unidades específicas de daño cerebral, para un total de 1.407 plazas; 170 de las cuales son públicas y el resto privadas.

¿Cómo debe ser una unidad de rehabilitación ambulatoria?

  • Es una unidad con espacios diferenciados, adaptados y equipados para fisioterapia, terapia ocupacional, neuropsicología y logopedia.
  • Al menos un 25% del total de las personas en tratamiento durante el año son nuevos pacientes.
  • El 60% de los ingresos son personas con daño cerebral en los que han transcurrido menos de 24 meses desde la lesión cerebral.
  • El 80% de los pacientes tienen un diagnóstico característico de Daño Cerebral Adquirido (ictus, TCE, tumor cerebral, encefalitis…).
  • Al menos hay un médico que dedica como mínimo el 25% de su jornada a la unidad. Debe tener experiencia demostrable de un año con pacientes de daño cerebral.
  • El equipo terapéutico debe incluir, al menos, un fisioterapeuta a jornada completa. Además, un neuropsicólogo (o psicólogo clínico), un terapeuta ocupacional, un logopeda y un trabajor social con dedicación de, al menos, media jornada cada uno. Los ratios son de 1 profesional de cada especialidad por cada 20 pacientes.
  • Habrá constancia de al menos una reunión mensual del equipo terapéutico para elaborar y revisar los planes de rehabilitación.
  • Existirá un plan de atención a familias que incluirá información relativa a la evolución de la persona con DCA.
  • Se realizarán informes de evaluación inicial, de seguimiento y de alta que incluirán información de las disciplinas rehabilitadoras que participan en la atención a la persona con daño cerebral.
  • Dispondrá de una metodología de medición de resultados de la rehabilitación que utilizará una escala internacionalmente reconocida que recoja información sobre la funcionalidad (tipo FIM/FAM).

Consulta las unidades de rehabilitación ambulatoria existentes en nuestro inventario de recursos.

 Unidad de rehabilitación en régimen de hospital de día

La unidad de rehabilitación en hospital de día está muy relacionada con la unidad hospitalaria de rehabilitación, llegando al punto de que son unidades que pueden compartir recursos y equipamiento. Es un paso intermedio entre la unidad de rehabilitación hospitalaria y la ambulatoria, en el que se mantienen los elementos de atención de la primera buscando favorecer la transición con la segunda.

El paciente ya no está ingresado, pero recibe el mismo tipo de atención mientras que la familia se va haciendo cargo progresivamente de sus cuidados. No obstante, no todas las personas tienen que necesitar este cambio paulatino, por lo que podrían pasar directamente al régimen ambulatorio. En nuestro país hay 13 unidades de rehabilitación del daño cerebral en régimen de hospital de día para un total de 946 plazas; 178 de las cuales son públicas y 268 concertadas.

¿Cómo debe ser una unidad en régimen de hospital de día?

  • Es una unidad vinculada a una unidad de rehabilitación hospitalaria, a donde el paciente acude durante el día. Está orientada a personas con daño cerebral que no requieren ingreso, pero aún precisan atención de enfermería y seguimiento y control de complicaciones por parte del equipo facultativo.
  • Cada año recibe 20 nuevos pacientes. Al menos el 80% estos casos tienen un diagnóstico característico de Daño Cerebral Adquirido (ictus, TCE, tumor cerebral, encefalitis…), la cual ocurrió hace menos de 18 meses.
  • Al menos un médico y un auxiliar de clínica dedican como mínimo el 80% de su jornada a esta unidad. Ambos deben contar con experiencia demostrable de al menos un año con pacientes con daño cerebral.
  • El equipo terapéutico debe incluir, al menos, un fisioterapeuta a jornada completa. Además, un neuropsicólogo (o psicólogo clínico), un terapeuta ocupacional, un logopeda y un trabajador social con dedicación de, al menos, media jornada cada uno.
  • La planificación del trabajo de equipo incluye, al menos, una reunión semanal con presencia del equipo.
  • Se realizarán informes de evaluación inicial, de seguimiento y de alta que incluirán información de las disciplinas rehabilitadoras que participan en la atención a la persona con daño cerebral.
  • Dispondrá de una metodología de medición de resultados de la rehabilitación que utilizará una escala internacionalmente reconocida que recoja información sobre la funcionalidad (tipo FIM/FAM).
  • La unidad ha de contar con un programa de atención a familias que incluya la información sobre la rehabilitación y evolución de la persona con daño cerebral.

 

Consulta las unidades de rehabilitación en régimen de hospital de día existentes en nuestro inventario de recursos.