El alta hospitalaria

Tanto los pacientes como la familia son los primeros en asumir que cuanto menos hospital, mejor. Lamentablemente hay veces que la propuesta del alta hospitalaria se precipita por razones que no tienen nada que ver con las necesidades del paciente, aunque el proceso asistencial no esté completado. El alta de hospital ha de ser entendida como una propuesta facultativa en el proceso de asistencia. Ha de ser bien comprendida y compartida por la familia y, si estuviera en condiciones para ello, por el propio paciente.

¿Para cuándo el alta?

El alta solo es aceptable cuando se reconoce que no queda nada más que hace en el hospital:

  • La asistencia que había que recibir está completa: el estado médico del paciente está controlado y no hay necesidad de una nueva intervención hospitalaria en el corto plazo.
  • Existe seguridad de que sus necesidades sanitarias pueden ser mejor atendidas en régimen ambulatorio o en otro centro al que se orienta. Con el centro al que se deriva se han realizado interconsultas, se ha informado de las pruebas realizadas, se han fijado tratamientos y orientaciones, establecido seguimientos al alta y los informes necesarios han sido entregados.
  • Si no estamos preparados para irnos debemos informar al médico de referencia para obtener el tiempo necesario. Por ejemplo, para finalizar adaptaciones del hogar o completar los trámites de traslado.
  • El alta de hospital muy raramente se impone. En el caso del Daño Cerebral Adquirido debe evitarse, por el estado de desprotección del paciente.

¿Cómo actuar en este momento?

Mientras estemos en el hospital deberíamos de informarnos sobre ayudas y recursos a los que podemos acceder. Para ayudarnos a encontrar esta información y a tramitar lo necesario, hay que acudir al Servicio o Departamento de Trabajo Social del Hospital. Normalmente se ubica en el área de Atención al Paciente.

Además, hay que tener en cuenta que:

  • El informe de alta contenga el resumen del proceso asistencial del paciente firmado por el médico responsable de su atención.
  • El informe de alta debe indicar con claridad qué tratamiento rehabilitador se ha de seguir y dónde. Es muy importante que especifiquen necesidades de rehabilitación concretas, como fisioterapia, logopedia, neuropsicología, terapia ocupacional…etc; al igual que las medicaciones que debe tomar.
  • Estén concertadas las citas de seguimiento por las distintas especialidades que deban atender a nuestro familiar.
  • Si el alta se produce para ir a otro centro hospitalario se realizará al mismo tiempo que que el ingreso en el nuevo. No es aceptable el alta de un hospital para irse al domicilio a esperar el ingreso en otro lugar. Este itinerario ha de establecerse antes del alta. No debemos cruzar la puerta del hospital si nadie nos recibe en la calle.