Recursos para la integración social del daño cerebral

Atención al DCA según fases de evolución del DCA

Siguiendo las fases de evolución del daño cerebral a través de las cuales se orienta el Modelo de atención al DCA, al alcanzar una estabilidad en la recuperación funcional lograda abandonaremos los recursos de rehabilitación sanitarios de la fase aguda para acceder a recursos de ámbito social correspondientes a la cronicidad del daño cerebral. Estos recursos tienen como objetivos ayudar a la persona con DCA y a su familia a recuperar una vida en sociedad; desarrollando la autonomía personal y ofreciendo itinerarios de inclusión según las posibilidades de cada caso.

Lo más adecuado en este momento sería que existiera siempre una coordinación entre recursos sanitarios y recursos sociales para facilitar el paso de la persona con DCA de uno a otro y no detener el proceso de rehabilitación y reintegración. Desgraciadamente, la coordinación sociosanitaria no es habitual en nuestro país y, si tenemos en cuenta la escasez de recursos de atención al DCA que hay en España, resulta complicado que una persona realice el ciclo de atención completo y sin interrupciones.

Estos son los tipos de recursos existentes para la integración social del daño cerebral: 

 

Centro de Día para Daño Cerebral

Un centro de día para personas con Daño Cerebral Adquirido ofrece atención diurna para preservar y mejorar la autonomía funcional y social de sus usuarios. Este tipo de recursos reducen la carga que los cuidados diarios suponen para las familias. Combina actividades rehabilitadoras y acciones de convivencia con otras personas con DCA. Es un recurso indicado para personas con daño cerebral que, una vez finalizada la rehabilitación, tienen problemas de inserción social, familiar o profesional.

En lo social, los centros de día son el recurso de atención al daño cerebral que podemos encontrar en nuestro país. Hay 23 centros que ofertan 829 plazas, 81 públicas y 562 concertadas. Algunos de estos centros han sido impulsados por las propias familias y personas con daño cerebral, a través de sus asociaciones, realizando una atención considerada de referencia para otras entidades. Un ejemplo de este tipo de centro, y pionero en las asociaciones de daño cerebral, es el de ADACEN – Navarra.

¿Cómo debe ser un centro de día de daño cerebral?

  • Es un espacio diferenciado de otras unidades de atención.
  • Se dirige a personas con daño cerebral que, una vez finalizada la fase de rehabilitación subaguda, presentan problemas de integración social, familiar o profesional.
  • Atiende como mínimo a 15 personas con DCA.
  • Ofrece programas orientados a mantener funcionalidades, y a promover la autonomía persona y la integración social.
  • Atiende durante el día, en jornada continua de lunes a viernes.
  • Cuenta con un equipo multidisciplinar coordinado, formado al menos por un profesional de las siguientes áreas: neuropsicología o psicología clínica (con experiencia en DCA), fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y técnicos en integración (educación social, preparadores laborales…)
  • El equipo mantendrá al menos una reunión semanal y sus componentes deberán acreditar experiencia y formación específica en atención al daño cerebral.
  • A cada usuario se le atenderá en base a un Plan Individual de Atención (PIA)
  • La atención se proporciona hasta que la persona sea derivada a un recurso más adecuado para su estado o hasta lo que indique la normativa pertinente.
  • El centro ha de incorporar servicio de comedor y transporte.
  • Debe contar con un programa de atención a la familia que incluya información, formación, asesoramiento e intervención psicológica.

Consulta los centros de día existentes en nuesto inventario de recursos. 

 

Residencias especializadas en daño cerebral

Las personas con daño cerebral que tienen menos de 65 años y un nivel elevado dependencia suelen recibir cuidados de la familia, por lo general de su pareja o de sus padres. Cuando este soporte no está disponible se utilizan las residencias de tercera edad o las unidades de larga estancia de los hospitales psiquiátricos. En España solo hay 3 residencias especializadas en atención al Daño Cerebral Adquirido, un total de 64 plazas de un recurso necesario y más adecuado por edad de los usuarios y por sus necesidades de atención.

Las residencias para Daño Cerebral Adquirido deben ser espacios no masificados que recuerden, en lo posible, al ambiente propio de un hogar. En ellas se atenderán las dificultades de cada persona abordando objetivos en las áreas de autonomía personal, las relaciones sociales, la ocupación y el ocio; con profesional conocedores del DCA.

¿Cómo debe ser una residencia especializada en daño cerebral?

  • Una residencia especializada en DCA es un recurso dirigido a personas con Daño Cerebral Adquirido que, una vez finalizada la rehabilitación en la fase subaguda, necesiten plaza residencial.
  • Atiende a, al menos, 30 personas con DCA a lo largo del año en un espacio habilitado con módulos de convivencia para un máximo de 8 personas.
  • Según el modelo de residencia atenderá a dos grupos de personas, las de 18 a 65 años y las de más de 65 años.
  • Dispone de programas de rehabilitación y mantenimiento en: fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y neuropsicología. En los casos más severos también contará con servicio de estimulación basal. El equipo terapéutico estará formado por al menos un profesional de cada especialidad, que deberá tener experiencia acreditada en trabajo con personas con DCA en el 50% de los casos.
  • Dispone de servicio médico y de enfermería.
  • El personal auxiliar recibe formación sobre daño cerebral de manera periódica, al menos una vez al año.
  • El equipo de atención mantiene al menos una reunión de seguimiento mensual.
  • El régimen de atención es indefinido.
  • Entre los servicios ofertados incluye programas de actividades de ocio y tiempo libre que promuevan el contacto y la integración en el entorno sociocomunitario.

Consulta las residencias existentes en nuesto inventario de recursos. 

 

Pisos tutelados para daño cerebral

Las personas con daño cerebral jóvenes y con cierto grado de autonomía pueden llevar una vida independiente con bajos niveles de supervisión y con expectativas de lograr un empleo. Son personas que se comunican bien, sus problemas físicos no son muy limitantes pero, casi siempre, presentan dificultades cognitivas y cambios de personalidad que les impide el acceso al mundo laboral.

Los pisos tutelados son una opción para estas personas de construir un proyecto de vida independiente. En este entorno, con apoyo de profesionales y de otras personas con DCA, aprenden a vivir en convivencia en sociedad para, poco a poco, hacerlo de forma independiente y con capacidad de gestionar sus relaciones sociales. Este tipo de recurso está poco implantado en España, donde hay 2 para un total de 11 plazas concertadas.

¿Cómo debe ser un piso tutelado?

  • Un piso tutelado es una unidad física diferenciada destinada a personas con DCA de entre 18 y 65 años que, una vez finalizada la fase de rehabilitación subaguda, tienen un grado de discapacidad que les permite cierta autonomía en algunas actividades básicas de la vida diaria y gran parte de las instrumentales. Al menos el 80% de sus residentes serán personas con DCA.
  • Cuenta con un equipo de supervisión y apoyo formado, al menos, por profesionales de las siguientes áreas: neuropsicología o psicología clínica (con experiencia en daño cerebral y dedicación de, como mínimo, el 20% de su jornada laboral), trabajo social (dedicación de, al menos, el 50% de su jornada) y terapia ocupacional (dedicación de, al menos, el 20% de su jornada). El equipo mantendrá una reunión semanal y sus componentes deberán acreditar experiencia y formación específica en DCA.
  • El régimen de atención queda definido por el cumplimiento de los objetivos del usuario.
  • La vivienda debe disponer de un reglamento de régimen interno y de un protocolo de actuación frente a incidencias. Este documento debe ser firmado por los usuarios.

Consulta los pisos tutelados existentes en nuesto inventario de recursos. 

 

Asociaciones de daño cerebral

Las asociaciones de daño cerebral son entidades impulsadas por personas con Daño Cerebral Adquirido y sus familiares que ofrecen apoyo desde el primer momento de la lesión cerebral hasta el desarrollo de la fase crónica. En todo momento es posible contar con las asociaciones de daño cerebral, que nacieron como grupos de autoayuda para compartir una problemática común, denunciar la situación de desamparo del colectivo y reclamar recursos sociosanitarios para su atención.

El programa principal que impulsan las asociaciones de daño cerebral es el de información y apoyo a familias. Sin embargo, medida que estas han ido creciendo, también se han puesto en marcha otros proyectos orientados a la promoción de la autonomía personal y a la inclusión de las personas con DCA.

La administración pública es responsable de cubrir estas necesidades, pero no lo hace. Por eso algunas asociaciones han impulsado distintos servicios de carácter sociosanitario (centros de día, unidades día, unidades de atención ambulatoria…) u orientados a la promoción del ocio y las actividades ocupacionales.

Cerca de donde estás hay una asociación de personas con daño cerebral formada por familiares y expacientes. Tomar contacto con la asociación lo antes posible te ayudará, porque te hablará desde la experiencia compartida y te orientará en tus necesidades: búsqueda de centro de rehabilitación, adaptaciones en el domicilio, uso y defensa de tus derechos, utilización de servicios existentes… Confía en la orientación de la asociación. Confía también en los equipos sanitarios: la mayoría de sus integrantes quiere darte los medios que están a su alcance para ayudarte en lo que tú o tu familiar necesitéis.

Una vida salvada, merece ser vivida.

Consulta las asociaciones existentes en nuesto inventario de recursos.  También puedes localizar nuestras asociaciones federadas en Entidades socias.