El ingreso hospitalario y la UCI

Los primeros momentos tras una lesión cerebral son angustiosos porque entramos en una espera que no sabemos cómo terminará. Tras facilitar al hospital la información administrativa, social, legal y sanitaria que nos soliciten los profesionales sobre nuestro familiar, tan solo quedará esperar. No deberíamos de hacerlo a solas: la presencia de familiares y amigos es importantes. Conviene aprovechar su apoyo y disponibilidad para ayudar.

¿Cómo actuar en este momento?

  • La paciencia es esencial: no debemos tomar decisiones importantes hasta que la situación evolucione como, por ejemplo, dejar un trabajo o cambiar de domicilio. Todo lo que pueda posponerse debe posponerse.
  • Vamos a recibir información compleja en un momento difícil. Es bueno que asistan dos personas a las reuniones con el médico y que nunca se deje una duda sin resolver. Sin embargo, a la hora de solicitar información la paciencia sigue siendo esencial. Un paciente en UCI es un paciente inestable, con mejorías y empeoramientos. El pronóstico es incierto y hay que esperar una evolución que puede durar meses.
  • Si hay implicaciones legales en la lesión, como en accidentes de tráfico o laborales, debemos atenderlas con asesoramiento profesional. El objetivo es garantizar los derechos de nuestro familiar.
  • Para todo esto resulta fundamental economizar energías: mantener buena alimentación e hidratación, turnarnos con familiares para las esperas y descansar nos ayudará a afrontar en mejores condiciones esta difícil situación.