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Veinte propuestas para la atención del Daño Cerebral durante la crisis del COVID-19

La actual crisis del COVID-19 está suponiendo graves problemas para colectivos vulnerables. Uno de ellos son las personas con daño cerebral y sus familias, quienes no deben ser un colectivo olvidado en la gestión de esta crisis.

27/04/2020

Por ello, la Federación Española de Daño Cerebral propone al Gobierno Nacional y a los Gobiernos y Administraciones locales, regionales y autonómicas las siguientes medidas para prevenir situaciones de injusticia social y de complicaciones sociosanitarias:

  1. Realizar campañas con las que concienciar a la población de acudir a tiempo a los Centros Sanitarios, sin temor a contagio, ante una situación de emergencia sanitaria debida a un ictus, un traumatismo craneoencefálico, un tumor cerebral, una anoxia u otra infección cerebral.
  2. Solicitud al Ministerio de Servicios Sociales y Agenda 2030 de habilitar medidas de “emergencia social” para las personas con daño cerebral cuyo cuidador principal esté hospitalizado, enfermo o fallecido por COVID-19.
  3. Garantizar que las altas hospitalarias, en fase subaguda del daño cerebral, se ajusten a las necesidades reales de los pacientes. Hay constancia de que, ante la necesidad de camas, se está enviando a las personas a sus casas antes de que haya finalizado el periodo habitual de rehabilitación tras un ictus, un traumatismo craneoencefálico, un tumor cerebral u otras causas que provocan Daño Cerebral.
  4. Incorporar medidas para la necesaria rehabilitación física y/o cognitiva en casos de personas recién accidentadas o que han sufrido un ictus reciente y que han sido dadas de alta hospitalaria sin ningún proceso de seguimiento. El adecuado tratamiento de la fase subaguda es crítico para la rehabilitación de una persona con daño cerebral.
  5. Reconocimiento de las personas con cerebral como colectivo de alto riesgo por sus características y múltiples secuelas, así como sus grandes necesidades de apoyo. Una vez cubiertas las necesidades del personal sanitario en hospitales y UCIs, se debe asegurar el abastecimiento de material de protección individual a profesionales de atención al daño cerebral, a las personas con daño cerebral y a sus familias.
  6. Incorporar cuanto antes medidas de rehabilitación física y/o cognitiva en personas mayores con daño cerebral sin acceso a medios telemáticos. En estos casos el aislamiento puede provocar que estas personas no reciban estimulación de ningún tipo por lo que el deterioro cognitivo y motórico resultante va a ser grave.
  7. Complementar la medida anterior con la cesión temporal de medios técnicos (wifi, teléfonos móviles, tablets…) que permitan la teleasistencia de aquellas personas con daño cerebral aisladas sin familiares y sin acceso a medios telemáticos.
  8. Garantizar a los Centros Residenciales y Centros de Atención Diurna el suministro de EPIs, de material de desinfección y de medicación habitual o puntual de las personas usuarias. Se realizará en instalaciones del Movimiento Asociativo del Daño Cerebral cuando el Gobierno lo permita y en entorno domiciliario cuando sea preciso para personas con daño cerebral. 
  9. Elaborar protocolos claros de actuación en caso de contagio que tengan en cuenta el manejo de las personas con alteraciones de conducta.
  10. Garantizar el derecho a la vida y a la salud de las personas con daño cerebral. Promulgar el acercamiento al colectivo en igualdad de condiciones y bajo la premisa de no discriminación por razones de discapacidad; ser parte de los colectivos prioritarios en atención y seguimiento sanitario.
  11. Creación de una bolsa de trabajadores del ámbito social para la eventual sustitución de profesionales en situación de cuarentena y promover campañas de voluntariado social para atender a las personas más vulnerables.
  12. Generar mecanismos de apoyo a los Centros de Atención al Daño Cerebral y a las personas que trabajan en ellos para no poner en peligro de viabilidad la salud de las personas con daño cerebral y sus familias, ni tampoco perjudicar los trabajadores que les atienden.
  13. Prestar servicios de compra, limpieza y apoyo en atención domiciliaria a las personas con daño cerebral de mayor riesgo que lo necesiten.
  14. Las prestaciones transitorias de la Seguridad Social destinadas a madres y padres que deben permanecer en su domicilio al cuidado de sus hijos por el cierre de colegios deben extenderse a las familias de personas adultas con discapacidad afectadas por el cierre de centros de atención a la discapacidad.
  15. Ante el uso de hoteles como espacios sanitarios donde atender a personas con COVID-19, señalar que la accesibilidad de estos lugares debería ser un criterio a tener en cuenta para atender a personas con daño cerebral en los mismos.

En cuanto a la situación de las entidades sociales del movimiento asociativo de personas con Daño Cerebral y sus familias, han demostrado y están demostrando durante esta crisis ser un soporte fundamental para las personas con daño cerebral y para sus cuidadoras. Por ello se hace imprescindible asegurar su continuidad como tejido social. En este sentido es fundamental asegurar su financiación adecuada, adoptando las siguientes medidas:

  1. Mantener el importe íntegro de los conciertos sin reducciones pese a la no utilización de plazas por situaciones ajenas a las entidades y derivadas del estricto cumplimiento de las instrucciones derivadas del actual estado de alarma y otras dictadas por las autoridades territoriales.
  2. Crear líneas de ayudas para entidades que prestan servicios no concertados para mantener la atención una vez superado el estado de alarma, mitigando el impacto de los ERTEs y de otras situaciones derivadas de la actual crisis.
  3. Modificar las condiciones de las ayudas concedidas facilitando la ampliación de plazos de ejecución, la revisión de objetivos y la admisión como gastos financiables cancelaciones y otros causados por esta situación.
  4. Dotar de financiación el desarrollo de servicios de atención domiciliaria con los que prestar apoyo y respiro a las familias de personas con daño cerebral que permanecen confinadas.
  5. Compromiso político con el Movimiento Asociativo de Daño Cerebral, tanto en el contexto actual como una vez que finalice el Estado de Alarma.

A lo largo de la crisis del COVID-19, el Movimiento Asociativo de Daño Cerebral FEDACE ha trabajado y seguirá trabajando junto al Gobierno y sus Administraciones para aportar soluciones que ayuden a superar esta pandemia.

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