Ictus, primera causa de DCA

Ictus

 

El ictus es la principal causa de daño cerebral. De los 104.071 nuevos casos de Daño Cerebral Adquirido que se dan cada año, 99.284 son provocados por accidentes cerebrovasculares. Un ictus se produce por la interrupción del flujo sanguíneo en el cerebro. Se puede decir que los ictus son el equivalente a un infarto de corazón, pero en el cerebro. La sangre proporciona oxígeno y glucosa al cerebro, lo que lo mantiene vivo y funcionando. Si el flujo sanguíneo deja de alcanzar alguna zona del cerebro sus células quedan dañadas y las funciones que cumple esa parte del cerebro alteradas. Por este motivo se dice que, ante un ictus, el tiempo es cerebro: cuando se detectan las señales de alarma de un accidente cerebrovascular hay que trasladar al paciente al hospital cuanto antes porque una actuación rápida puede reducir la gravedad de las lesiones.

Detectar un ictus es sencillo, solo hay que saber cómo. Las señales de alarma del ictus son las siguientes:

  • Dolor de cabeza brusco, muy intenso y distinto de lo habitual.
  • Pérdida de fuerza o de sensibilidad en la mitad del cuerpo.
  • Pérdida total o parcial de la visión o visión borrosa.
  • Dificultad para hablar o para entender cuando te hablan.

Al detectar cualquiera de estos síntomas es muy importante llamar al 112 y decir “ictus”. Desde el año 2008 se está implantando el Código ictus en España, que consiste en la creación de unidades de ictus en hospitales para intervenciones de urgencia. En cuanto un hospital que tiene Unidad de Ictus reciba el aviso, un equipo de profesionales estará preparado para realizar un diagnóstico y para tratar el ictus para, a continuación, iniciar un seguimiento neurológico del paciente. A día de hoy la Estrategia ictus prosigue su implantación. En el año 2014 se habían completado un 60% de las necesidades previstas, pero en 16 provincias de más de 300.000 habitantes no tenían Unidad de Ictus.